Biblioteca comunitaria de Villa Guadalupe: libros para combatir la violencia

Durante casi treinta años, esta biblioteca se ha convertido en uno de los espacios más queridos de la Comuna 1, en la zona nororiental de Medellín. Conoce la historia de un proyecto que, de la mano con CoCrea, se encarga de llevar la cultura a un lugar que padeció la violencia durante décadas. ¡Una muestra de cómo la cultura puede cambiar la realidad!

El primer intento de llevar los libros a los habitantes de la Comuna 1 Popular, ubicada en la zona nororiental de Medellín, se dio en 1994, con la apertura del centro de lectura Villa del Socorro, un espacio que buscaba brindarles alternativas culturales y educativas a sus habitantes. La iniciativa, por desgracia, no duró mucho: cinco años más tarde tuvo que cerrar por cuenta de los problemas de violencia. No pasaría mucho tiempo antes de que volvieran a intentarlo. En el 2000, aún con graves problemas de orden público, la Fundación Ratón de Biblioteca abrió la biblioteca comunitaria de Villa Guadalupe, una casa grande y colorida que, casi tres décadas más tarde, se ha convertido en uno de los emblemas del barrio.

“La idea era tener un espacio para niños y jóvenes en el que pudieran aprender y fuera un lugar seguro donde se refugiaran de la violencia”, dice Sandra Inés Zuluaga, directora de la Fundación Ratón de Biblioteca. “Hoy es una zona con grandes carencias económicas, pero las condiciones de violencia ya no son tan altas”.

La biblioteca comunitaria de Villa Guadalupe es un lugar gratuito que alberga espacios de lectura para familias gestantes, niños, jóvenes y adultos, con una programación adecuada según las respectivas edades. “Con los bebés, por ejemplo, cantamos y jugamos; a los niños pequeños les enseñamos a leer; con los adolescentes leemos juntos escritores contemporáneos, y a los adultos les atendemos las principales inquietudes de su etapa de la vida, teniendo en cuenta que son personas que vienen del campo o que no han tenido muchas oportunidades educativas”, explica Sandra.

Desde la biblioteca se organizan también encuentros con escritores locales y nacionales, se prestan alrededor de 500 libros al año y se brindan computadores gratuitos con Internet para la población.

Un espacio querido       

Luego de veintiséis años de funcionamiento, Villa Guadalupe se ha convertido en un espacio querido por la comunidad, que la cuida y la siente como propia. Desde la biblioteca trabajan de la mano con instituciones educativas del barrio para fomentar la comprensión de lectura de los niños, uno de los grandes rezagos educativos que hoy tiene el país. “Nosotros buscamos que lean a tiempo y lean bien, porque en Colombia sucede que los niños en primaria no entienden lo que leen”, dice Sandra.

Ese trabajo en pro de la comunidad ha hecho que la gente quiera a la biblioteca. “Los vecinos la valoran porque entienden que le da tranquilidad y belleza al barrio”, explica. “Además, muchos de sus habitantes han crecido con ella, entonces agradecen que sea un espacio donde pueden socializar y hacer amigos”.

Sandra cuenta la historia, por ejemplo, de Yurani Morales, una madre comunitaria que llevaba a sus dos pequeños hijos a la biblioteca desde que eran pequeños y que, con el tiempo, pudieron graduarse como ingenieros. “No estudiaron nada relacionado con el lenguaje, pero haber aprendido a leer allí les permitió matricularse en la universidad y tener la profesión que tienen”, explica.  

Una muestra del amor que le tienen los habitantes del barrio a la biblioteca se dio hace unos años, cuando se les dañó una mesa grande que tienen en la entrada principal y que usan con frecuencia. Según recuerda Sandra, mientras pensaban qué hacer, un habitante del barrio les llevo la mesa a unos obreros que estaban arreglando un puente, y les pidió el favor de que se la arreglaran. Luego volvió con ella y la puso de nuevo en el lugar que había ocupado siempre. No les cobraron un peso.

Literatura en el barrio

Durante los años que lleva funcionando, los escritores más importantes de Medellín han visitado la biblioteca para hablar con varios jóvenes que los han leído entusiasmados. Gilmer Mesa (autor de La cuadra y Los espantos de mamá); Sara Jaramillo (Cómo maté a mi padre); Lorena Salazar Masso (Esta herida llena de peces) y Lina María Parra (La mano que cura), han sido algunos de los narradores locales que han conversado con los habitantes sobre su obra y sobre el barrio.

Para Sandra, uno de los episodios que le demostró el valor de lo que hacen en Villa Guadalupe sucedió hace unos años, cuando el escritor Roberto Burgos Cantor visitó la biblioteca, unos meses antes de morir. “Eso fue como en el 2017, más o menos”, recuerda Sandra. “Pero cuando llegó a la biblioteca se puso a llorar y a todos nos impresionó muchísimo que ese espacio produjera en él tantas cosas”.

CoCrea, un apoyo clave

El apoyo de CoCrea para este proyecto se ha dado en dos fases: en la primera, se fortalecieron los servicios bibliotecarios, consolidando a Villa Guadalupe como un espacio accesible, moderno y cercano a la comunidad; y en la segunda, se le dio un fomento a la lectura y la escritura con distintos procesos de formación.

“Para nosotros, la posibilidad de contar con CoCrea y tener recursos para la operación de la de la sede, así como equipos de cómputo y una programación cultural, es una luz muy importante para la sostenibilidad de los espacios culturales como el nuestro”, concluye.


Ficha técnica del proyecto  
Nombre: Biblioteca comunitaria Villa Guadalupe
Ciudad: Medellín
Modalidad: Proyectos Con Aportantes Propios (PAP)
Estado del proyecto: En ejecución


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