Territorios de arte, juego y vida, formará 240 agentes educativos, artísticos y/o culturales para que la educación inicial se viva en el territorio
- La formación del convenio Territorios de arte, juego y vida se organiza en siete nodos regionales que agrupan municipios focalizados para cerrar brechas de acceso cultural y educativo.
- Se cualificarán 240 agentes educativos, artísticos y/o culturales quienes recibirán un paquete con contenidos offline (incluida la web Maguaré adaptada), materiales didácticos y guías pedagógicas.
- El enfoque integra literatura, escritura, oralidad y disfrute de expresiones artísticas, con mirada territorial, diversidad y construcción de paz.
La transformación en la primera infancia comienza en las manos y la voz de quienes acompañan a niñas y niños, por eso el convenio Territorios de arte, juego y vida, del Ministerio de Educación Nacional (MEN), el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes (MinCulturas) y CoCrea, pone en marcha su Componente 2 de Fortalecimiento técnico de 240 agentes educativos, artísticos y culturales, una ruta de cualificación pensada para fortalecer capacidades pedagógicas y creativas y lograr que los contenidos y herramientas del convenio se traduzcan en experiencias reales de juego, arte, exploración y lectura en los territorios.
Este componente tiene como propósito cualificar y robustecer competencias pedagógicas, metodológicas, creativas y técnicas de quienes acompañan a la primera infancia en distintos espacios educativos y culturales. La formación se desarrollará mediante un proceso estructurado en tres módulos (virtual, presencial experiencial y seguimiento personalizado en territorio), complementado con acciones que buscan potenciar la calidad y pertinencia de las experiencias que se realizarán con niñas y niños.
Para lograr un alcance territorial real, los 240 agentes se organizarán en 6 o 7 nodos de cualificación, que agrupan los 80 municipios focalizados de departamentos como Antioquia, Chocó, Boyacá, Cundinamarca, Norte de Santander, Tolima, Caquetá, Cauca, Putumayo, Nariño, Casanare, Arauca, Amazonas, Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba, La Guajira, Guaviare, Cesar, Sucre, Guainía, Vaupés y Sucre. La selección responde a la identificación de brechas en el acceso a recursos culturales y educativos para la primera infancia y a lugares donde no se han realizado procesos de formación previos.
Esta cualificación se orienta desde perspectivas centradas en lectura, escritura y oralidad, e integra el disfrute de las expresiones artísticas, teniendo en cuenta el territorio y sus manifestaciones propias. El enfoque pone énfasis en derechos bioculturales, diversidad y construcción de paz, con un acompañamiento sensible y pertinente que reconoce y celebra las particularidades de cada comunidad.
En otras palabras, no se trata de imponer una sola forma de hacer educación inicial, sino de abrir posibilidades y fortalecer lo que ya existe en los territorios.
¿Cómo será el proceso de formación?
El módulo virtual (teórico-práctico) será el punto de partida, pues incluye encuentros de al menos 20 horas, combinando trabajo asincrónico y un mínimo de cuatro encuentros sincrónicos a través de plataformas como Teams, Meet, Zoom o Streamyard. Allí se abordarán temáticas clave del desarrollo integral desde el juego, las expresiones artísticas, la participación y el disfrute de derechos bioculturales, con énfasis en su aplicación pedagógica.
Luego, el módulo presencial experiencial será el corazón práctico del proceso: talleres intensivos y vivenciales en nodos regionales, liderados por artistas expertos y agentes especializados. Esta etapa busca tejer lo aprendido en lo virtual con la creación de experiencias reales para niñas y niños, promoviendo construcción colectiva, corporalidad, interacción y creación colaborativa, desde la diversidad y el reconocimiento de saberes del territorio.
Finalmente, el módulo de seguimiento personalizado y mentorías permitirá acompañar a los agentes en la implementación en sus contextos. Se desarrollará un plan de mentorías presenciales y virtuales, con evidencias de aplicación en territorio y fortalecimiento de redes colaborativas para sostener el proceso en el tiempo.
La apuesta es robustecer capacidades pedagógicas, creativas y metodológicas para que la educación inicial se viva desde sus pilares. No se trata de imponer formas, sino de abrir posibilidades, reconocer a niñas y niños como sujetos creativos, y acompañarlos desde el respeto y la escucha.