VOLARTE: una idea que nació en Colombia y logró volar más lejos

Por Paola Bahamón Forero
Directora General y CoFundadora de VOLARTE

Toda gran historia comienza con alguien que decide creer en una idea antes de saber exactamente cómo la hará realidad. La historia de VOLARTE empezó así.

VOLARTE nació de una pregunta que nos hicimos hace algunos años: ¿y si pudiéramos llevar nuestra cultura mucho más lejos? Antes de ser lo que es hoy, esta idea empezó a tomar forma desde nuestra agencia BTL, Mosca Laboratorio, a partir del trabajo que durante años veníamos desarrollando con el Banco de la República y el Aeropuerto El Dorado de Bogotá.

De ese trabajo nació la Galería El Dorado, una iniciativa que llevó el arte a espacios diferentes dentro del aeropuerto. Y allí entendimos algo que para nosotros fue muy importante: los lugares de tránsito también pueden ser lugares de encuentro con la cultura.

Durante la pandemia empezamos a pensar qué pasaría si llevábamos esa experiencia a otros aeropuertos, otras ciudades y otros países. Queríamos demostrar que el arte colombiano y de nuestra región podía estar presente en lugares donde millones de personas pasan todos los días. Pero no queríamos que fuera solamente una linda iniciativa o un proyecto puntual. Queríamos construir algo que pudiera crecer, viajar y mantenerse en el tiempo.

La idea nos emocionaba muchísimo, pero también nos daba un poco de incertidumbre.

Cuando empezamos a hablar de Volarte, algunas personas nos decían: “Es un proyecto muy ambicioso, ¿ustedes creen que lo van a lograr?” Y la verdad es que no teníamos todas las respuestas. Teníamos una idea en la que creíamos, muchas ganas de hacerla realidad y, sobre todo, la convicción de que teníamos que encontrar la manera de convertirla en un proyecto viable.

Fue entonces cuando apareció CoCrea.

Recuerdo que recibimos un correo y, cuando entendimos de qué se trataba la convocatoria, nuestra primera reacción fue casi de incredulidad: “¿Tanta maravilla será verdad?” Éramos una empresa pequeña y nos parecía difícil imaginar que pudiéramos ser seleccionados en una convocatoria de ese nivel. Pero decidimos presentarnos y fuimos escogidos.

Para nosotros fue mucho más que recibir un apoyo. Fue sentir que alguien más estaba viendo el potencial de esa idea que nosotros llevábamos tiempo imaginando. Fue una señal de que, aunque el proyecto pareciera grande, podía encontrar una oportunidad para crecer. Ahí también entendimos algo que hoy tenemos mucho más claro: una buena idea necesita creatividad y pasión, pero también necesita estructura, aliados y recursos para poder convertirse en realidad.

Y eso es justamente lo que valoramos de CoCrea.

Hoy, más de cinco años después, seguimos trabando juntos. Y para nosotros eso tiene un significado muy especial. Durante este tiempo, VOLARTE ha ido cruzando fronteras. Hemos llevado experiencias culturales a aeropuertos como El Dorado, en Bogotá, y Ezeiza, en Buenos Aires, y hemos firmado un contrato con el aeropuerto de Santiago de Chile. Nuestra plataforma ha acercado el arte a millones de viajeros y nos ha permitido construir relaciones con más de treinta museos de la región.

Pero si miro hacia atrás, más allá de los números y de los aeropuertos, lo que más me emociona es pensar en el camino recorrido. Porque VOLARTE comenzó con una conversación, con una idea que parecía demasiado ambiciosa y con muchos temas que todavía no sabíamos cómo resolver. Y hoy esa idea está en pantallas, aeropuertos y espacios que conectan a millones de personas con arte y cultura.

Por eso creo que iniciativas como CoCrea son tan maravillosas. Porque hay proyectos culturales que tienen una gran idea y un enorme propósito, pero necesitan que alguien crea en ellos y les ayude a dar el siguiente paso.

Detrás de cada proyecto hay personas. Hay equipos, familias, sueños, momentos de incertidumbre y muchas horas de trabajo que no siempre se ven. Para mí, uno de los mayores orgullos de VOLARTE es saber que una idea que nació en Colombia puede viajar a otros países, encontrarse con públicos diferentes y abrir nuevas puertas para el arte y los museos.

Seguimos aprendiendo. Seguimos creciendo. Y seguimos buscando nuevos caminos.Todavía falta mucho por hacer y seguramente vendrán nuevos retos. Pero cuando miro hacia atrás, agradezco haber decidido creer en aquella idea, incluso cuando parecía demasiado ambiciosa.

Hoy entiendo que aquel correo que recibimos de CoCrea fue mucho más que una invitación a participar en una convocatoria. Fue, de alguna manera, una invitación a creer que podíamos pensar en grande. Por eso, cuando me preguntan qué ha significado CoCrea para VOLARTE, mi respuesta es sencilla: Fue el impulso que necesitábamos para convertir una visión en una realidad.

Y después de más de cinco años recorriendo este camino juntos, seguimos profundamente agradecidos por haber creído en nosotros cuando todo apenas comenzaba. VOLARTE sigue volando y lo hace con la misma idea que nos impulsó desde el comienzo: que la cultura puede encontrarnos en cualquier lugar, incluso cuando estamos de paso.

¡Gracias CoCrea!

Mira aquí la entrada de nuestro blog Ventana sobre el proyecto VOLARTE


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